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Emigración, ¿Sí o No?

En el mundo animal, todos los años centenas de especies migran de un lugar a otro por todo el globo terráqueo en busca de mejores condiciones para su sobrevivencia.  El campeón del viaje es una pequeña ave, el charrán o gaviotín ártico cuyo nombre científico es Sterna Paradisaea, familia de los estérnidos.
Cada año, esa pequeña ave vuela más de 71,000 kilómetros zigzagueando rutas de ida y vuelta entre Groenlandia y la Antártica. Se trata de la migración regular más larga de todos los animales conocidos. ¡Cómo no admirar el fenómeno migratorio entre los animales y apreciar el tremendo esfuerzo del pequeñito charrán ártico por su sobrevivencia!
Fenómeno similar ocurre entre los seres humanos en la emigración. Gente de diferentes partes del mundo deja su tierra en busca de mejores condiciones de trabajo y subsistencia.  Curiosamente no nos llenamos de admiración por la emigración de los seres humanos, de la misma forma que lo hacemos admirando o apreciando la migración de los animales.
Vi…

¿Frankenstein o Cuerpo de Cristo?

Cuando era niño quedaba impresionado al ver en televisión las películas que retrataban al monstruo de Frankenstein. La famosa novela de Mary Shelley, acerca de un monstruo que fue creado por el joven científico Víctor Frankenstein. Durante el experimento, Víctor unió varias partes de diferentes cadáveres y le dio vida a su monstruo. Como las partes del cuerpo de Frankenstein no encajaban bien, él tenía una apariencia horrible y se movía de manera muy torpe, amedrentando a la gente por donde pasaba.
Interesante es que en el Nuevo Testamento se habla de la Iglesia como el Cuerpo de Cristo y que ese cuerpo es formado por varias personas diferentes. Al contrario de Frankenstein, el Cuerpo de Cristo es bien ajustado y se mueve de manera sincronizada y armoniosa, o así debería ser.
Cada uno de nosotros aporta y recibe algo del Cuerpo de Cristo.  Aportamos al Cuerpo con nuestros dones y habilidades que el Señor nos regaló y recibimos del Cuerpo a través de los dones y habilidades regalados por…

Rastro Bendito

Escribo estas líneas desde Israel, donde mi esposa y yo estamos viviendo un sueño que siempre hemos tenido, el de conocer esta tierra, caminar por donde los personajes bíblicos caminaron y principalmente por donde caminó Jesús. Uno lee la biblia e imagina los lugares y escenarios en ella mencionados, pero definitivamente el estar aquí y andar por ellos amplía la comprensión del contexto donde sucedieron las historias bíblicas.
Es sorprendente conocer alrededor del Mar de Galilea, visitar Jerusalén o bañarse en el Mar Muerto; es como cuando vemos en las películas en 3D, las historias ganan vida. Es asombroso pensar que por aquí Jesús estuvo, contó sus parábolas, hizo sus milagros y principalmente murió para salvar la humanidad.
Entretanto caminar por donde Jesús caminó, no ocurre sólo cuando andamos por las calles de las diferentes ciudades de Israel. Caminar por donde Jesús caminó, significa acercarnos a los desesperanzados y darles esperanza, a los desamparados darles amparo, a los …

¡Ni miope ni sordo!

Alguna vez escuché acerca de un ciudadano que insistía en continuar visitando a sus médicos para seguir siendo atendido, ya que según él tenía una seria enfermedad, pero los doctores le aseguraban que él de nada sufría.  El hecho es que el hombre hacía hincapié y decía al otorrinolaringólogo que lo que oía de la gente era diferente de lo que veía, y al oftalmólogo le decía que lo que veía era diferente de lo que oía.  Felizmente el hombre estaba sano, oía y veía muy bien, pero era afectado por las incoherencias de las personas en su comunidad.
Vivimos en un mundo donde las apariencias se tornaran más importantes que la realidad. El marketing nos vende una ilusión inalcanzable, pero todos la seguimos como si nuestra vida dependiera de ella. Basta con que una celebridad se vista diferente o haga alguna tontería para que al día siguiente la imitemos y todos nos parezcamos y luzcamos como tontos.  Tanto es así, que buscamos compulsivamente lucir su ropa y su manera de vivir, como sí eso pu…

Huracán Jezabel

Con efectos más devastadores que los recientes huracanes que golpearon al centro norte de las Américas, el huracán Jezabel es aún más destructible que todos ellos juntos.  Jezabel personifica en la historia bíblica aquella que obstinadamente buscó destruir los fundamentos divinos para implementar sus propios ideales lascivos.  Uno percibe que ese tipo de huracán aún existe y sopla con vientos cada vez más fuertes.
He quedado estupefacto al ver en la tele como los huracanes han dejado un rastro de destrucción devastador.  Gente que perdió todo lo que poseía, su casa, su negocio, su familia y su propia esperanza.  Aquellos que vivían en las islas no tuvieron oportunidad para donde escapar y los del continente tuvieron que evacuar para lugares más seguros. 
“Adorar sólo a Dios”, “honrar a los padres” y “vivir en fidelidad conyugal” son algunos de los pilares que nuestra sociedad moderna y secularizada ya no aspira. En estos días hablar de Dios se volvió políticamente incorrecto, escucha…

¿Dime con quién andas...?

El dicho popular: ¡Dime con quién andas y te diré quién eres!  Nos lleva erróneamente a pensar que si andamos en malas compañías somos malas personas, pero si andamos en buena compañía somos buenas personas. Ese entendimiento ha quedado en el subconsciente de la iglesia y nos induce a acercarnos a las buenas personas para ser mejores y alejarnos de las malas para no ser contaminados.¡Entre tanto no hay comportamiento más contradictorio a las enseñanzas de Jesucristo que ese!
Jesús en muchas ocasiones fue visto en compañía de gente con mala reputación, entre otros,  anduvo con mujeres de mala fama, frecuentó casas de corruptos e interactuó con locos alucinados. Por eso, los religiosos de su época lo censuraban y los religiosos de hoy también censuran a aquellos que así proceden.  Aún más según la compañía de quien se trate, el tema es ¿quién influencia a quién? ¡Jesús influenciaba mejor a todos aquellos con quién andaba!
Si en nuestra red de amistades y conocidos sólo tenemos santos ¿cuá…

¡Iglesia Inoxidable!

Dios se autodefine en el último libro de la biblia como el “Alfa y la Omega, el principio y fin”, Quiere decir: ¡Dios es el pasado y también es el futuro!  Esta verdad es particularmente reveladora cuando la entendemos bajo el concepto del sacerdocio de todos los creyentes.
Siendo que Dios es el pasado y el futuro, y siendo que en la iglesia es responsabilidad de todos compartir sus experiencias y ser tomados en serio, entonces podemos experimentar el Dios del pasado a través del testimonio de los ancianos y el Dios del futuro a través del testimonio de los jóvenes.  Esa comprensión nos hace descubrir la importancia de escuchar a los más grandes con mucho respeto y a los más pequeños con mucha atención.
Vivimos en tiempos cada vez más cambiantes donde las organizaciones buscan reinventarse para mantenerse relevantes, en caso contrario morirían.  Lo mismo ocurre con la iglesia para mantenerse fiel a la Palabra de Dios y relevante al siglo 21 tiene que evolucionar manteniendo su esencia…